Un espacio con techo no debería estar vacío.
Creemos que un sitio con techo, sonido y gente dentro no debería estar cerrado los ratos que no se usa. Por eso lo abrimos a quien crea y no tiene dónde: se programa con la comunidad, se cobra lo que cuesta y lo que entra se queda en el proyecto. Muchos de nuestros miembros están conectados con la cultura de primera mano —músicos, artistas, creadores—, y por eso apoyamos siempre a la cultura, y más todavía a la local.
Qué ponemos nosotros
No somos una sala de conciertos ni un centro cívico: somos una nave de deporte que se abre. Esto es lo que hay de verdad, para que nadie venga a montar algo contando con lo que no tenemos.
- Seiscientos metros cuadrados cubiertos, con bowl, zona de street y zona de mesas.
- Luz, corriente y un equipo de sonido básico.
- Gente de la casa echando una mano en el montaje.
- Difusión por el grupo de la comunidad, la agenda de la web y redes.
Cómo se propone algo
No hay convocatoria ni plazos. Se habla y se mira si encaja.
01Escribes
Cuéntanos qué es, cuánta gente esperáis y qué necesitáis del espacio.
02Lo vemos
Miramos el calendario, las horas libres y qué hace falta montar. Aquí se dice pronto si no encaja.
03Se cuadra
Fecha, montaje, quién pone qué y cómo se reparte lo que entre, si es que entra algo.
04Se hace
Se anuncia en la agenda y se monta entre quien lo propone y la gente de la casa.
¿Tienes algo que encaje aquí?
Un concierto, un taller, un rodaje o una idea a medias. Escríbenos y lo hablamos.